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Creer para crear

¿De dónde viene la creatividad? Es acaso un regalo que unos pocos han recibido o ¿tendremos todos acceso a explorar y conocer nuestro ser creativo?

Por: Rakel Cadavid

Son muchas las veces en las que en entrevistas o conversaciones con personas que nada tienen que ver con mi trabajo, surge la pregunta “¿Cómo haces para escribir canciones?” O comentarios como “Es que tú eres muy creativa, yo en cambio no”.

Toda mi vida desde que tengo mis primeros recuerdos me la he pasado creando cosas, pintando, escribiendo, inventando historias (ya sea para contarlas o solo para fantasear en mi cabeza), creando ideas de negocios, rituales y por supuesto, escribiendo canciones. Así que cuando las personas se me acercan a preguntarme cómo lo hago siempre ha sido un punto de reflexión, de tratar de entender que es lo que hago diferente que hace posible el crear algo y fue a partir de esto que en algún momento nació la pasión por enseñar, algo que me ha llevado a crear diferentes talleres desde composición, escritura, pintura y hasta de inversiones.

Si, leíste bien INVERSIONES, no es tan raro… pienso que el mundo que conocemos, al menos para las personas de mi generación se ha encargado de hacernos creer que hay cosas que no pueden estar en el mismo lugar, que una persona creativa y artista no tiene las mismas habilidades para ser administrador o trabajar con números, o que un ingeniero, administrador o contador tal vez no tenga tantas habilidades para pintar o cocinar. Y desde mi perspectiva y experiencia, esto no es verdad.

Y es que la creatividad no es una habilidad exclusiva de quienes pintan, cantan, escriben o cocinan, la creatividad y el ser creativos está presente en cada una de las cosas que hacemos en nuestra vida y me atrevería a decir que es de las primeras habilidades que desarrollamos cuando somos niños, en ese momento donde ninguno de nosotros sabíamos a que nos dedicaríamos de adultos, si seriamos abogados o cocineros, ingenieros o artistas todos creamos algo: una pintura con los dedos, una escultura con la arena del patio de juegos, un baile a un ritmo solo entendido por nosotros o una cartita para regalar el día de la madre.

Entonces ¿qué nos pasó? ¿en qué momento dejamos de considerarnos creativos o que podíamos experimentar con otro tipo de expresiones? Seguramente en un momento que puede que no recordemos, nos compararon o nos comparamos con alguien más, con esa prima que pintaba más lindo, con la compañera del colegio que cantaba mejor y la eligieron para el coro, con la vecina que a los 8 años ganó un concurso de escritura… ¿te suena familiar?

Pensamos entonces que no éramos lo suficientemente buenos para crear porque dejamos de creer…

Nuestra esencia humana es el crear, estamos todo el tiempo haciendo cosas solo que como algunas entran en la categoría de ´arte´ creemos que son las formas de crear correctas, pero la creatividad es la capacidad inventiva, de manifestar algo que antes no existía. Eres creativo cuando buscas una forma distinta de llegar a tu casa para evadir el tráfico, eres creativo cuando abres la heladera para encontrar 3 ingredientes y prepararte algo, cuando decides mover los muebles de lugar, al elegir tu ropa en la mañana y más constantemente, cada que estas hablando para expresarte y articular tus ideas y que alguien más te entienda, hablar es un proceso creativo. Aquí no estoy diciendo quien lo hace bien o no, eso ya es otro tema que tiene que ver con memorias propias ´nacer con el talento´ o aprendizajes adquiridos, porque si para cantar, bailar, escribir o pintar, si no tienes el talento puedes estudiar para adquirir una técnica que te permita hacerlo cada vez mejor.

Hay una frase que leí una vez, no sé de quien es, pero me gusta mucho porque sintetiza parte de la idea de lo que quiero compartirte hoy:

CUANDO SOMOS NIÑOS

BAILAMOS ANTES QUE CAMINAR

CANTAMOS ANTES QUE HABLAR

DIBUJAMOS ANTES QUE ESCRIBIR

Vuelvo y te pregunto ¿qué nos pasó? y mi conclusión es que a medida que fuimos creciendo decidimos que no éramos lo suficientemente buenos y con este pensamiento anulamos la primera idea fundamental de la creación ´creamos porque es nuestra manera esencial de expresarnos con el mundo´. Te propongo este ejercicio, que te permitas hacer algo sin juzgar el resultado, que simplemente sientas como tu alma está saliendo a través de esas líneas que dibujas, de los movimientos que haces con tu cuerpo bailando una canción que te gusta aunque digas que no sabes bailar, que te atrevas a comenzar a escribir tu historia en un papel.

Un día yo creí que podía escribir canciones porque tenía historias para contar y comencé a hacerlo. He podido crear cosas hermosas cuando creo en mí, en las capacidades que tengo, en la esencia que late dentro de mí y que quiere compartirse con el mundo. He creado cosas que no me gustan cuando pienso en agradar, en hacer lo correcto y lo que otros esperan de mí. A mí también me ha pasado y me sigue pasando.

Si quieres ser más y más creativo, dedícate un espacio a escucharte y permitirte, y sobre todo a disfrutar esa fracción de tiempo que estas destinando a crear, es solo el disfrute y la felicidad que sientes al hacerlo lo que el mundo entero va a recibir después a través de lo que compartas.